El gobierno ha decidido que en el próximo año 2013, los funcionarios veamos congelado muestro sueldo otra vez. Es el tercer año consecutivo, lo que unido a las bajadas de sueldo hacen que a fecha de hoy tengamos una pérdida de poder adquisitivo en Castilla-La Mancha del 20% respecto a 2010.
Habrá muchos que digan que somos unos "privilegiados", "afortunados" y otras cosas parecidas por tener un empleo estable. Sobre esto, hay que señalar que privilegiado es aquel que disfruta de privilegio (exención de una obligación) y afortunado el que tiene fortuna o buena suerte. Pues bien, teniendo que enc uenta que obtuvimos nuestra plaza según igualdad, mérito y capacidad no somos ni lo uno ni lo otro. En todo caso se nos podría catalogar como envidiados o que nuestra situación es envidiable dado la pésima situación económica del país. Y es aquí donde empieza a explicarse que muchas personas se alegren de que nos cogelen y nos bajen el sueldo, porque la envidia es defecto bastante común en los españoles y mala consejera para del raciocinio.
Cuando bancos, promotores, inmobiliarias, constructores y otros muchos negocios se estaban hinchando con los beneficios astronómicos de la burbuja inmobiliaria, nosotros teníamos como mucho subidas anuales el I.P.C. Muchos de los que entonces abandonaban los estudios para trabajar en los negocios de la construcción, se reían de nosotros o se paseaban alegremente con su BMW o Audi, ridiculizando el pasar horas y horas estudiando para ganar "cuatro perras" cuando se aprobara la oposición.
Ahora parece que somos culpables por tener un empleo estable, que tenemos que "arrimar el hombro" o "realizar un esfuerzo" y soportar el deprecio de los que nos gobiernan, que continuamente hacen declaraciones despectivas sobre los empleados públicos.
Que a un funcionario no se le pueda despedir alegremente es garantía de servir con objetividad los intereses generales y actuar con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación con sometimiento pleno a la ley y al Derecho. Esto permite que pueda desarrollar su trabajo sin la presión o le miedo de ser despedido si no acata lo dictado por sus superiores (cuando ello vaya en contra de lo establecido legalmente), lo que redunda en beneficio de la sociedad pues el funcionario actuará según la ley y no arbitrariamente.
Nosotros no hemos causado la crisis, y sin embargo acuden a nuestro sueldo como si de una hucha se tratara para salvar las cuentas públicas en vez de buscar donde realmente hay dinero (grandes empresas, evasión de impuestos, grandes rentas, bancos, etc..). Pero el dinero que nos quitan no va a servir para equilibrar las cuentas públicas (como no lo ha hecho en 2011 y 2012) ni para que se sigan prestando servicios esenciales para la sociedad. Si que va a servir para socavar todavía más nuestra capacidad adquisitiva, y en la medida en que un empleado público está bien retribuido está más motivado y es más dificilmente sobornable.
Quizás lo que pretenden es tener una Administración Pública precaria y mal retribuida para de esta manera justificar privatización de servicios como la Educación y Sanidad que suponen un gran pastel para empresas privadas, ya que, ello es la esencia de la ideología neoliberal que guia al gobierno.
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