martes, 9 de abril de 2013

Queridos hijos míos.

Llevo dos años preocupadísimo por vuestro futuro. El vuestro y el de todos los niños y jóvenes de este país.
No tengo esperanzas de que esto mejore.
Los jóvenes de este país se están yendo. Mejor dicho, no se van los echan. Los echan las políticas de este gobierno neoliberal al servicio de los poderosos, que nos están empobreciendo hasta límites antes no imaginados.
Los jóvenes no tienen futuro en España y se van a Alemania, Francia, Reino Unido, Estados Unidos y cualquier país del que tengan noticias que pueden encontrar trabajo y vivir dignamente.
El futuro de un país del que se van sus jóvenes es negro, muy negro. Porque estos deben ser los que trabajen por el futuro del país. ¿Quién hará de médico, policía, enfermero, profesor?, sólo por mencionar algunas profesiones. No habrá personas suficientemente preparadas para atender las necesidades de la población. Retrocederemos años en Sanidad, Educación, Comunicaciones, Desarrollo Social y derechos.
Sólo puedo ayudaros en todo lo que pueda, y daros cariño para que crezcáis fuertes psicológica y afectivamente. Lo vais a necesitar para enfrentaros al durísimo futuro que os espera.
No sé que seréis o haréis cuando seáis adultos, ni si querréis estudiar o podréis hacerlo.
Os veo cada día jugar felices, crecer por momentos y no hay día que no me preocupe por lo que os espera.
Sólo quiero deciros que os quiero mucho y que estaré a vuestro lado.

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